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1. El último Congreso Mundial (el sexto) del CIT realizó una valoración concienzuda del papel de los antiguos partidos obreros y de sus perspectivas. Por entonces se daba en algunos países un claro proceso hacia el completo aburguesamiento de estos partidos. Se estaba en las fases iniciales del desarrollo, pero desde entonces esto se ha convertido en una tendencia internacional. Desde el Congreso Mundial de 1993 se ha dado un cambio cualitativo en muchos de estos partidos. Se ha hecho necesario que desarrollemos nuestras tácticas y métodos para construir partidos revolucionarios independientes como consecuencia del cambio en esta situación.
2. La resolución adoptada en el sexto Congreso Mundial, bajo el título ‘Los Partidos Obreros Tradicionales’explicaba que "La dirección ha girado más a la derecha. En general, han abrazado las ideas de la burguesía mucho más que antes ..." Como resultado de este proceso, la resolución concluía que "En las mentes de sectores importantes, los partidos tradicionales ya no están asociados con gobiernos ‘reformistas’. Más que antes, los ‘reformistas’ se han convertido en el vehículo de contra-reformas y, en consecuencia, se enfrentan a amplios sectores del proletariado. Son incluso odiados por un sector de los elementos más combativos, especialmente de la juventud."
3. La resolución continuaba reseñando que "... Las bases de clase de los partidos tradicionales siempre asumieron un carácter dual con elementos burgueses y proletarios dentro de ellos. Cometeríamos un error si analizáramos las bases de clase de un partido como si estuviesen grabadas en piedra a perpetuidad ..."
4.La mayoría de las secciones del CIT están actualmente llevando a cabo un trabajo abierto, independiente para intervenir en la lucha de clases y ganar a la nueva generación de trabajadores y jóvenes a las ideas marxistas. Esto no significa que el CIT haya adoptado una política de ‘táctica única’. Siempre hemos sido extremadamente flexibles a la hora de desarrollar nuestras tácticas. La/s táctica/s adoptada/s por nuestras secciones se elaboran tras una evaluación cuidadosa de la situación concreta que existe en el país relevante. Esto se vio reflejado en la discusión sobre el lanzamiento de una organización abierta, independiente en Escocia en 1991/2. La mayoría del CIT en aquel entonces defendía que en Italia era correcto desarrollar un trabajo dentro del Partido de la Refundación Comunista (PRC). Desde entonces hemos adoptado numerosos giros tácticos en algunos países como en Brasil, donde nuestra sección desarrolló un trabajo durante dos años en el PSTU. Nuestra sección en los Estados Unidos está trabajando dentro del Partido Laborista. Aunque no sea un partido de masas éste, junto a los otros ejemplos, ilustran nuestra actitud flexible hacia las tácticas.
5. Tras el sexto Congreso Mundial, el proceso de ‘aburguesamiento de los antiguos partidos obreros tradicionales en Europa Occidental ha transformado cualitativamente a la mayoría de estos partidos. La dirección de estos partidos ha girado aún más a la derecha, abrazando plenamente el capitalismo. Esto, combinado con el colapso de los centristas y reformistas de izquierdas dentro de estos partidos ha tenido como consecuencia que no quede nada en ellos que atraiga a la clase obrera y a la juventud más consciente hacia estos partidos.
6. No existe la perspectiva de un resurgir de corrientes centristas o reformistas de izquierdas de masas dentro de la socialdemocracia en este periodo. Aunque en algunos países puedan desprenderse pequeños fragmentos de ‘izquierdas’ de estos partidos, no van a representar una escisión centrista o de izquierdas importante. El nivel al que puedan desarrollarse estos fenómenos variará, como es lógico, de país a país. En el Partido Laborista Británico no existe una verdadera izquierda. En Francia, del Partido Socialista puede darse la perspectiva de una escisión relativamente importante a la izquierda. Incluso en este partido, la ‘izquierda’ es una sombra de lo que era. Elementos de estos partidos pueden jugar un papel en la formación de nuevos partidos obreros que emergerán en el futuro. Esto no contradice el carácter predominantemente burgués del PS o del gobierno de Jopin.
7. El proceso de aburguesamiento de los partidos obreros también se ha dado en el antiguo mundo colonial. Además, las fuerzas nacionalistas burguesas radicales, que contaban con la lealtad de la clase obrera en algunos de estos países, han girado a la derecha adoptando el programa del ‘mercado libre’. El Congreso Nacional Africano (CNA) en Sudáfrica y el Partido Justicialista (peronista) en Argentina constituyen dos ejemplos de formaciones populistas burguesas que han abrazado el "neo-liberalismo" del periodo pasado. El mismo proceso ha afectado a las organizaciones guerrilleras de los años 70 y 80, como el FSLN de Nicaragua y el FARC de Colombia. Éste último continúa con una campaña militar pero, al igual que el FSLN y otros, han abrazado abiertamente las ideas de la "socialdemocracia" y del mercado libre.
8. En algunos países el proceso de aburguesamiento puede haber sido ligeramente más lento que en otros y pueden tomar una forma algo diferente. En Brasil, el proceso aún se está desarrollando en el PT y todavía no se ha completado. A la luz de las recientes elecciones presidenciales se podría dar una escisión del PT a la derecha (que guardaría similitudes a la de los "neo-socialistas" que se escindieron del SFIO en Francia en 1933). La terminología de la dirección del partido puede también haberse moderado en unos países más que en otros. Sin embargo, la dirección a la que se encaminan es evidente.
9. Tony Blair ha estado sin lugar a dudas a la vanguardia de este proceso. Blair tiene el objetivo consciente de transformar el carácter de clase de los antiguos partidos obreros. Su objetivo es hacer retroceder la rueda de la historia y convertir a los partidos obreros tradicionales en partidos capitalistas liberales privándole, por lo tanto, a la clase obrera de una representación política independiente. Conforme se complete el proceso de aburguesamiento de los antiguos partidos obreros en más países, podría plantearse una tarea similar a la que ha existido en Estados Unidos, donde sólo existen partidos burgueses y es necesario plantear la necesidad de un partido obrero independiente. Aunque el proceso de aburguesamiento de los antiguos partidos tradicionales se está completando, la idea más general de Blair (de privar a la clase obrera de una representación política independiente) fracasará cuando se enfrente a la realidad objetiva.
10. El Partido Laborista Británico nació debido al fracaso del Partido Liberal capitalista de satisfacer las necesidades de la poderosa clase obrera que se estaba desarrollando. Esto sucedía a finales del siglo pasado cuando comenzó a caer el telón de la supremacía global del imperialismo británico. En la historia más reciente, en Grecia, el PASOK se creó en los años 70 debido al fracaso del Sindicato de Centro en satisfacer los intereses de un proletariado fortalecido que también buscaba una alternativa al estalinismo. La actual intensificación de la crisis global del capitalismo va con toda certeza a asegurar que ninguno de los partidos pro-capitalistas existentes sea capaz de satisfacer los intereses de la clase obrera. Esto va a plantear la cuestión de la necesidad de que la clase obrera establezca su propio partido político independiente. Este proceso ya ha podido verse en Corea del Sur y en otros países de la región asiática en donde ha surgido como un tema transcendental la cuestión de la necesidad de un partido que exprese las necesidades de la clase obrera.
11. El forum internacional del "Centro-Izquierda" que se ha fundado vinculando al Partido Demócrata norteamericano es un reflejo de hasta dónde los dirigentes de los antiguos partidos obreros han llegado en su intento de implicarse con el capitalismo. Para Blair y algunos otros esto representa un intento de romper por completo con el pasado e incluso de dar pasos hacia la ruptura de la Segunda Internacional. El que Jospin y el Partido Socialista Francés no acudieran se debía más a su preocupación por defender sus propios intereses particulares que a una oposición ideológica de principios. El ‘izquierdista’ Jospin, subrayando su versión de la ‘tercera vía’ de Blair, ha declarado: "Decimos sí a la economía de mercado pero no a la sociedad de mercado."
12. Las recientes victorias electorales de los partidos socialdemócratas en Europa Occidental representan dos procesos. Primero, debido al debilitamiento de las bases de los partidos burgueses tradicionales, constituyen los instrumentos más fiables a través de los cuales la clase capitalista puede gobernar en esta coyuntura. En segundo lugar, a pesar del programa pro-mercado de la socialdemocracia, para las masas estos partidos representan (de manera distorsionada) una protesta de izquierdas contra las políticas "neo-liberales" que se han implementado durante los años 90.
13. Los nuevos gobiernos socialdemócratas en Europa son considerados sin excepción "seguros" por parte de la clase dominante y han abrazado de buen grado el programa del capitalismo. En el pasado, la clase dominante también consideraba a los dirigentes de estos partidos como defensores del capitalismo. Sin embargo, la burguesía temía que pudieran verse obligados, bajo la presión de las masas de la clase obrera, a tomar medidas que amenazaran a los capitalistas. Esto es cada vez menos probable, ya que los partidos se han aburguesado cada vez más.
14. Una de las ilustraciones más dramáticas de este proceso puede verse en el Partido Socialista de Chile (PSCh). Bajo el gobierno de la Unidad Popular de Allende, la dirección del partido se vio obligada a ir más allá de lo que sus dirigentes pretendían debido a la presión de las aspiraciones revolucionarias de la clase obrera y de las bases del partido. Hoy, sin esa presión, sus dirigentes se sientan en coalición con los demócratas cristianos y apoyan cada paso reaccionario tomado por el gobierno. Este año, los ministros del PSCh llegaron incluso a defender las muertes y la represión de las fuerzas del estado que tuvieron lugar en las manifestaciones que marcaron el 25 aniversario del golpe militar de 1973.
15. En Francia, también a pesar de cierta fraseología "radical", Jospin es considerado como un fiable defensor del capitalismo. Su promesa de introducir una semana laboral de 35 horas se ha revelado por lo que es: una cubierta para atacar los derechos y condiciones laborales. Jospin, aunque evita la palabra "privatización", ha privatizado en realidad más que la previa administración Juppé.
16. Entre las cuestiones decisivas para los marxistas cuando se trata de determinar el carácter de clase de un partido se encuentran: su programa; la tradición y cómo se formó; el carácter de clase de la dirección y de la militancia y la actitud de la clase obrera y de las masas hacia él.
17. Los antiguos partidos obreros tradicionales son concebidos de forma creciente simplemente como partes de la sociedad establecida y han dejado de ser vistos como partidos que defienden los intereses de la clase obrera y de los sectores más explotados de la sociedad. La hostilidad de sectores de trabajadores hacia estos partidos se vio reflejada en España cuando los mineros asturianos en huelga atacaron las sedes del PSOE.
18. En el caso del Partido Laborista Británico la militancia es ahora irreconocible si se compara con lo que era sólo hace unos años, ya que los obreros han sido sustituidos por varios sectores de la pequeña burguesía e incluso por algunos capitalistas y financieros aislados. La influencia de los sindicatos se ha reducido drásticamente y las bases financieras del partido son cada vez más dependientes del gran capital. Y lo más importante, la posibilidad de que la clase obrera cambie el partido está cortada, ya que cada vía ha sido bloqueada mediante una serie de obstáculos burocráticos que han concentrado las decisiones políticas y de poder en manos de la dirección parlamentaria.
19. En Japón, el proceso de aburguesamiento del antiguo Partido Socialista ( al que inicialmente se le dio el nuevo nombre de Partido Social Democrático) ha tomado una ruta en cierta forma diferente. Tras girar políticamente a la derecha, el PSD ha seguido un camino de escisiones, fragmentación y virtual desintegración posterior. El partido votó por su auto-disolución. Este proceso terminó en grandes sectores del PSD confluyendo en el Partido Demócrata y un pequeño sector llegó incluso a afiliarse al PDL.
20. Estos procesos implican ahora que no existe la perspectiva de un movimiento de la clase obrera y de la juventud para afiliarse a estos partidos. La hostilidad hacia estos partidos va a incrementarse en Europa porque, ahora en el gobierno, se convertirán en el instrumento mediante el que se lleven a cabo los ataques de la clase dominante.
21. Aunque la clase dominante considera a los nuevos gobiernos "seguros", esto no significa que vayan a ser gobiernos estables. Las esperanzas que acogieron la elección de Blair en Gran Bretaña están empezando a convertirse en su contrario, conforme el programa pro-capitalista del nuevo gobierno se hace más evidente. Esto no se contradice con el enorme apoyo a Blair en los sondeos de opinión. Estos sondeos reflejan que la recesión económica todavía no ha golpeado de lleno en casa. El colapso y la confusión completa del Partido Conservador hace que éste no sea visto como una alternativa viable. Lo mismo ha empezado también a darse en la Francia de Jospin, en especial tras las protestas de los parados. Schröder en Alemania estará sometido al mismo proceso, especialmente con el comienzo de una recesión en Europa.
22. El proceso de aburguesamiento de estos partidos no significa que no vayan a ser capaces de ganar un apoyo electoral. Las elecciones de Gran Bretaña, Francia y Alemania y la victoria de las formaciones socialdemócratas fueron sin duda acogidas con gran alivio por la clase obrera y por amplios sectores de la clase media. El voto se incentivó fundamentalmente por las perspectivas de una derrota de los partidos capitalistas del sistema. Este fue concretamente el caso en Gran Bretaña y Alemania tras el prolongado periodo de gobierno del Partido Conservador y de la Unión Democrática Cristiana/Unión Social Cristiana. La UDC obtuvo su peor resultado desde 1949 y el voto combinado de la "izquierda" (SPD, Verdes y PDS) fue el mayor de la historia. En Francia, tras un relativamente breve periodo de gobierno de partidos de la derecha tradicional, la elección de Jospin fue también una consecuencia del movimiento de masas que se dio en 1995. A nivel internacional ha habido una tendencia pronunciada a votar contra todos los gobiernos para castigarlos.
23. El rasgo más llamativo del proceso que se ha desarrollado es la rapidez con la que el ambiente ha empezado a ponerse en contra del gobierno en Francia y en Gran Bretaña. Cualquier luna de miel disfrutada por los gobiernos socialdemócratas será de corta duración. Esto refleja el programa de estos gobiernos y el creciente cambio en la actitud de los trabajadores hacia estos partidos. En Grecia, el gobierno del PASOK de Simitis ha visto la enorme erosión que ha sufrido en su apoyo tras los recortes salvajes en el gasto público, las leyes de reforma laboral y el amplio programa de privatizaciones que han provocado huelgas entre los trabajadores de la banca, una huelga nacional entre los trabajadores del transporte y protestas de otros sectores de la clase obrera.
24. La conciencia de las masas va generalmente por detrás de las exigencias de la situación objetiva. Un sector de obreros mayores puede seguir abrigando algunas ilusiones en estos partidos. Esto tiene sus bases en la memoria histórica del reformismo (en concreto del periodo de reformas que fueron concedidas después de la Segunda Guerra Mundial). La realidad de la nueva situación se grabará a fuego en la conciencia de las masas conforme los nuevos gobiernos se vean obligados a atacar al proletariado debido a la crisis económica que se está desarrollando actualmente. Esta crisis no va a permitir que estos partidos implementen reformas duraderas parecidas a las de los años 50, 60 y, hasta cierto punto, de los 70. Cualquier concesión que se vean obligados a realizar les será arrebatada rápidamente y se verá acompañada de recortes y ataques sobre los niveles de vida más severos.
25. Esto no significa que estos partidos vayan simplemente a desaparecer. Pueden mantener una base electoral durante un tiempo, debido fundamentalmente a la ausencia de alternativas viables a corto y medio plazo. Esto se ha visto ilustrado en España donde, a pesar de haber perdido las elecciones generales, el PSOE fue capaz de mantener una importante base electoral debido fundamentalmente al odio entre muchos obreros y jóvenes españoles hacia el PP de derechas y su asociación con el periodo franquista. La Izquierda Unida dirigida por Anguita, del PCE, no planteó una alternativa de izquierdas al PSOE y no logó ganar el apoyo potencial existente para el partido.
26. Sin embargo, las recientes elecciones generales en Suecia ilustraron cómo incluso el apoyo electoral para la socialdemocracia puede erosionarse rápidamente tan pronto como quede expuesto su programa pro-capitalista. El voto a favor de la socialdemocracia fue el más bajo recibido por este partido desde 1922.
27. El dramático incremento electoral del Partido de la Izquierda (antiguos comunistas) del 12% ilustra el rechazo al programa abiertamente capitalista de la socialdemocracia. Amplios sectores de obreros, desempleados y jóvenes votaron a favor del Partido de la Izquierda porque consideraban que representaba algo a la izquierda de la socialdemocracia. Entre los parados, el Partido de la Izquierda ganó el 28.3% del voto comparado con el 33% para los socialdemócratas. Entre los que votaban por primera vez, el 19% lo hizo por el Partido de la Izquierda y el 22.4% a favor de los socialdemócratas.
28. Esto se dio a pesar de que el Partido de la Izquierda ha girado a la derecha y ha apoyado los recortes llevados a cabo en los ayuntamientos locales. La manera en la que las masas perciben al partido es que se encuentra a la izquierda de la socialdemocracia a pesar del programa que ha defendido y de los recortes que ha llevado a cabo.
29. Fenómenos similares han podido verse también en las elecciones alemanas (aunque en menor grado que en Suecia) en relación al PDS que, a pesar de su papel a nivel local ha logrado incrementar su porcentaje de voto en Alemania Oriental. Por vez primera obtuvo más del 5% de los votos a nivel nacional e incrementó su apoyo en la Alemania Occidental en 100.000 votos. Sin embargo, este aumento fue significativo y ha potenciado al PDS hasta el punto de que ahora pueda verse como un partido a nivel estatal. En el mundo semi-colonial, el Partido Comunista Chileno también incrementó su apoyo electoral en las elecciones durante 1997.
30. Los votos para estos dos antiguos partidos estalinistas por parte de una minoría significativa deberían distinguirse de los giros electorales hacia la socialdemocracia en Gran Bretaña, Francia y Alemania. Los que votaron a favor de los antiguos partidos comunistas buscan una alternativa más de "izquierdas" o socialista a las políticas de derechas de la socialdemocracia. En este sentido reflejaban de manera distorsionada un alto nivel de conciencia política. A pesar del giro a la derecha en la política del Partido Comunista Japonés, el dramático incremento electoral de este partido a más del 14% también refleja un elemento de esto. Sin embargo, el programa, el papel y los métodos de estos partidos van a impedir, en general, que sectores significativos de trabajadores y jóvenes se sientan atraídos a militar en ellos.
31. En Francia, este elemento de un voto de protesta hacia la "izquierda" de los partidos socialistas se ha visto parcialmente reflejado de manera diferente. El voto del PCF (Partido Comunista Francés) ha continuado declinando en parte debido a un rechazo a su asociación con el estalinismo y al papel que ha jugado en Francia, por ejemplo, durante su periodo en el gobierno bajo Mitterrand, en el movimiento de masas y ahora en su participación en el gobierno de Jospin. El PCF continúa siendo una fuerza importante debido a su influencia en la industria. Sin embargo, el voto de protesta por la izquierda contra el PS ha ido principalmente a Lutte Ouvrière y, en menor grado, a la LCR. Tanto Lutte Ouvrière (LO) como la LCR, debido a su política y métodos erróneos, no van a ser capaces de capitalizar por completo este incremento del apoyo electoral. Las ideas y métodos sectáreos de LO se vieron ilustrados en su rechazo a tomar iniciativas tras el éxito de su candidata en las últimas elecciones presidenciales. Los métodos y programa erróneos de la LCR se ven reflejados en que se mueven en una dirección más oportunista.
32. El papel de los dirigentes del Partido Comunista Francés (PCF) ha resultado en el desarrollo de grupos de oposición entre su militancia. Esto refleja una situación más ‘abierta’ que la que se ha desarrollado en la mayoría de los partidos comunistas desde el colapso del estalinismo. En Portugal se ha dado un proceso similar debido al papel del PC en implementar ataques a nivel local allí donde controlaba los ayuntamientos. Esto provocó huelgas contra los ayuntamientos con frecuencia con la participación activa de los militantes de base del PC. Como consecuencia de esto, el PC perdió el control de algunos ayuntamientos locales cercanos a Lisboa en 1997. Las corrientes de oposición a menudo tienen un maquillaje proletario. Allí donde son relevantes deberíamos desarrollar un trabajo conjunto y una cierta orientación política hacia ellos. Sin embargo, a menudo estas corrientes están constituidas por obreros mayores que siguen manteniendo una lealtad a algunas de las ideas y métodos del estalinismo, lo que hace difícil que podamos ganarlos al CIT.
33. Allí donde los partidos ex-estalinistas como el PDS y VP (el Partido de la Izquierda de Suecia) logren un grado de apoyo electoral significativo puede que sea necesario que nuestras secciones lleven a cabo una cierta orientación política hacia ellos. Esta orientación política se requeriría fundamentalmente para llegar a los que hayan votado por estos partidos más que para ganar a los miembros existentes en ellos.
34. En el último Congreso Mundial, el Partido de la Izquierda Socialista de Noruega y la por entonces reciente escisión de "izquierdas" del Partido Laborista Neozelandés, el Nuevo Partido Laborista, junto a otros partidos en otros países fueron caracterizados durante la discusión. La resolución ‘Los Partidos Obreros Tradicionales’planteaba: "Mientras es posible que esas escisiones de izquierdas se planteen como parte central de nuestras perspectivas en muchos países, en otros podrían retrasarse o podrían no llegarse a desarrollar debido a varios y diversos factores". La resolución también reseñaba la naturaleza limitada del programa planteado por las escisiones de izquierdas que se han dado.
35. Desde el último Congreso Mundial un rasgo importante de la situación ha sido la incapacidad de las nuevas formaciones que se han establecido en algunos países de consolidar una base firme y estable. La mayoría de ellas, aunque inicialmente se oponen a los recortes del gasto público y al "neo-liberalismo", no asumieron un carácter centrista o reformista de izquierdas claramente definido. No lograron oponerse al capitalismo y defender las ideas del socialismo, y rápidamente se movieron a la derecha.
36. Esto fue lo que pasó con el Movimiento Social Democrático (DIKKI) en Grecia que se escindió del PASOK pero adoptó una política de "izquierdas" suave fuertemente cubierta de nacionalismo griego. Esta formación no logró desarrollarse significativamente ni ganar una base importante. En Nueva Zelanda, el Nuevo Partido Laborista (NLP) tras lograr finalmente algunas conquistas electorales se desarrolló en una dirección derechista. Este partido ha vuelto a establecer recientemente ciertas relaciones y pactos con el Partido Laborista del que originariamente se escindió. El Partido de la Izquierda Socialista noruego se movió rápidamente a la derecha y el apoyo que estaba logrando se evaporó. De un 20% de apoyo en los sondeos de opinión pasó a un 5.9% en las elecciones de 1997.
37. El motivo de que estas formaciones se hayan desarrollado en esta dirección fue debido a los acontecimientos en la situación política y económica internacional. Lo más destacado es la incapacidad de los gobiernos nacionales de resistir el enorme dominio del mercado mundial. El abandono de las medidas reformistas del gobierno de Mitterrand en 1981/2 fue un antecedente de lo que habría de suceder más tarde a nivel internacional. La internacionalización de la economía capitalista mundial hizo imposible adoptar un "camino nacional" independiente y oponerse al programa "neo-liberal" implementado por todos los gobiernos durante la última década. Esta era la situación durante la reciente coyuntura económica en la que el programa del "neo-liberalismo" constituyó la política aplicada internacionalmente por el capitalismo y sus representantes. En este periodo sólo la adopción de un programa socialista internacionalista podría ofrecer una alternativa viable al capitalismo y al "neo-liberalismo". Los dirigentes de las nuevas formaciones no estaban dispuestos a abrazar la alternativa marxista.
38. En el antiguo mundo colonial las formaciones nacionalistas burguesas radicales siguieron esta tendencia y optaron por la adopción de un "mercado abierto y libre", oponiéndose a la intervención estatal. En Méjico incluso el PRD, un partido burgués radical fundado por Cárdenas, ganó inicialmente un apoyo masivo que levantó muchas expectativas. Aunque ha mantenido el apoyo electoral, también ha girado a la derecha y han declinado sustancialmente las tremendas ilusiones que existían en él. Su dirección se encuentra dominada por antiguos dirigentes del PRI y ahora apoyaba la idea de un pacto gubernamental con el PRI y con el PAN derechista para buscar soluciones a la crisis económica.
39. El comienzo de la actual crisis económica va a frenar de manera parcial la creciente globalización de la economía e incluso revertir las recientes tendencias que se han dado en esta dirección Los dirigentes reformistas y reformistas de izquierdas y otros están planteando ideas "neo-keynesianistas" de control del capital y otros medios de intervención estatal. Los propios capitalistas recurrirán a éstas y a otras medidas para intentar proteger sus intereses durante la rápida crisis en desarrollo y la nueva coyuntura en la economía mundial. Estos procesos constituirán un factor que de nuevo llevará al resurgir de nuevas corrientes y partidos reformistas de masas.
40. En Europa la excepción a la ausencia de una alternativa de izquierdas o socialista parecía ser el Partido de la Refundación Comunista (PRC) en Italia. El PRC era (y probablemente sigue siendo) el más a la izquierda de los nuevos partidos. Este partido creció y desarrolló una importante base. A finales de 1997 contaba con una militancia de 130.000 miembros. Dentro de él se contenían elementos importantes de centrismo y de reformismo de izquierdas. La juventud de este partido formó una base importante a favor de las tendencias más a la izquierda que se dieron dentro de él. Sin embargo, el partido ha entrado ahora en crisis y su futuro queda lejos de estar asegurado.
41. La ausencia de un programa marxista y de una clara dirección decidida ha hecho que el partido sea incapaz de afrontar las tareas a las que tuvo que hacer frente en Italia. El PRC era de izquierdas con el peor de todos los mundos posibles cuando, primero, retiró su apoyo al gobierno de Prodi sin preparar a sus propios militantes y partidarios. Carente de una alternativa clara, bajo la intensa presión del PDS y de la burocracia sindical que había movilizado a importantes sectores de trabajadores contra él, la dirección del PRC dio un giro a su decisión inicial, en veinticuatro horas, y volvió a apoyar al gobierno de Prodi. Consiguientemente votó a favor de los mayores recortes en el gasto público que se hayan implementado en Italia desde la Segunda Guerra Mundial. La resolución del Comité Ejecutivo Internacional ‘La Situación Actual y Tareas para el CIT’ (adoptada en noviembre de 1996) advertía que si el PRC "... no lograba distanciarse de la política del gobierno de Prodi podría empezar a ver una erosión en su base".
42. Un sector del aparato del PRC dirigido por Cossuta se opone ahora claramente a Bertinotti y tiene la intención de permanecer con el gobierno de Prodi. Esto abre la perspectiva de una escisión en el partido y la posibilidad de que Cossuta y sus partidarios vuelvan al PDS. Un rasgo importante en el desarrollo del PRC ha sido el relativamente bajo nivel de activistas en el partido. Según un informe, de los 130.000 militantes del partido sólo 20-30.000 son activos. De estos, 5.000 mantienen cargos oficiales a nivel regional o local.
43. Estos procesos en el PRC son importantes porque ilustran una característica que los nuevos partidos de la clase obrera podrían tener cuando se formen eventualmente. Tenderán a ser menos estables, más transitorios y a tener una existencia más precaria que los antiguos partidos obreros. Por lo tanto, sería un error asumir que van a disfrutar de las bases relativamente estables y seguras de los viejos partidos obreros en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial. Los nuevos partidos se formarán en un periodo de aguda convulsión social y económica. Los antiguos partidos obreros se han mantenido en su mayoría debido a dos motivos, aparte de sus raíces históricas entre la clase obrera.
44. Primero, el periodo prolongado de auge capitalista tras la Segunda Guerra Mundial permitió un periodo prolongado de reformas concedidas por la clase dominante en los países capitalistas avanzados, especialmente de Europa Occidental. Segundo, parecían ofrecer una alternativa a los regímenes totalitarios del estalinismo a la clase trabajadora.
45. La década de los años 90 ha demostrado que la formación de nuevos partidos obreros constituirá un proceso bastante complicado y prolongado en el tiempo. Muchas de nuestras secciones han tenido una buena respuesta entre un sector de trabajadores cuando han planteado la idea de formar un nuevo partido de la clase obrera. Por ejemplo, en Bélgica, durante la lucha de los trabajadores del acero en la fábrica de Forges du Clabeqc y durante el ‘movimiento blanco’de 1996. Las masas se sentían repelidas por la corrupción de los partidos tradicionales y por el papel que han jugado. La cuestión de un nuevo partido surgió durante una lucha concreta. De hecho se lanzaron numerosos "partidos" aunque ninguno de ellos eran partidos obreros y se formaron sobre temas sociales específicos. Debido a la ausencia de un programa y de una dirección ninguno de ellos logró desarrollarse.
46. Sin embargo, aunque exista simpatía hacia la idea de un nuevo partido que ilustra la pérdida de una base sólida de los partidos tradicionales y un cierto desarrollo en la conciencia, se requiere un mayor salto en la conciencia de la mayor parte de los trabajadores políticamente conscientes antes de que den los pasos necesarios para construir dicho partido. Antes de llegar a esa conclusión los trabajadores y los jóvenes tendrán que pasar por una mayor experiencia de luchas industriales y políticas.
47. La formación de nuevos partidos obreros amplios, incluso sobre una base reformista o, en algunos países, incluso sin adoptar inicialmente la idea del socialismo, representaría un paso adelante. Un proceso así representaría que la clase obrera establece su propia organización política independiente. Esto ofrece un lugar donde pueden aglutinarse los trabajadores más conscientes para desarrollar una lucha política. Con la intervención audaz de los marxistas revolucionarios, este partido puede contribuir a elevar la confianza y la conciencia política del proletariado.
48. Aunque el inicio de una crisis y recesión profundas pueda acelerar el proceso hacia la formación de nuevos partidos obreros, sigue siendo posible que constituya un proceso más prolongado en la mayoría de los países. Esta cuestión puede desarrollarse en la conciencia de sectores importantes de la clase obrera pero aun así puede inicialmente postergarse debido a motivaciones subjetivas. Esto se ha visto ilustrado en Corea del Sur, donde este tema ha cobrado importancia dentro del KCTU durante las convulsiones recientes. Sin embargo, la dirección sindical ha descarrilado hasta ahora la formación de un partido combativo independiente de la clase obrera. Una lucha feroz se está planteando sobre este tema pero incluso una nueva dirección activa parece haber aceptado el vago concepto de movimiento "popular".
49. Los pasos hacia la formación de nuevos partidos amplios de la clase obrera se desarrollarán de forma más rápida en unos países que en otros. Algunas fuerzas procedentes de los partidos comunistas de algunos países pueden jugar una parte importante en el proceso. Inicialmente también pueden dificultar la formación de un nuevo partido. En general, este proceso continuará tendiendo a ser de naturaleza más postergada debido a obstáculos y debilidades subjetivas.
50. La debilidad subjetiva concierne tanto a la conciencia existente de los trabajadores como al papel jugado por los dirigentes estalinistas, ex-estalinistas y algunos dirigentes sindicales. En Gran Bretaña, los intentos de formar un nuevo partido obrero más amplio fueron bloqueados por el papel jugado por el Partido Laborista Socialista y por los métodos estalinistas de Scargill.
51. En Indonesia, el PRD constituye una fuerza importante con una militancia muy sacrificada. Aún necesita construir una militancia de masas pero, si no lograra hacerlo, podría resultar en el surgimiento de otras organizaciones durante la revolución. La dirección del PRD también ha abrazado ideas como la de "la teoría de las dos etapas" que pueden descarrilar la revolución indonesia. El CIT necesita defender la idea de un partido que adopte una alternativa marxista.
52. Allí donde sea pertinente deberíamos plantear la demanda a favor de la formación de un nuevo partido de los trabajadores. Deberíamos propagar y lucha a favor de esta demanda en aquellos países donde esta cuestión sea relevante. Bajo los nuevos gobiernos socialdemócratas también podemos empezar a plantear la cuestión de que los sindicatos retiren su apoyo económico y financiero a la socialdemocracia en países donde esto sea un tema relevante. En el momento adecuado es correcto plantear la idea de que los sindicatos ofrezcan apoyo financiero a otros candidatos socialistas en las elecciones y en otras luchas (incluidas las nuestras).
53. Cuando planteemos esta demanda debemos asegurarnos de que no reducimos a nuestra sección o partido a una mera campaña para la formación de un nuevo partido obrero. En algunos países, mediante esta demanda, podemos llegar a un sector de trabajadores y de jóvenes. Nuestra sección alemana (SAV) consiguió esto durante las recientes elecciones generales publicando esta demanda y vinculándola a la necesidad de afiliarse a nuestro partido y apoyar nuestro programa e ideas.
54. Debemos protegernos contra el riesgo de descuidar la construcción de nuestra propia organización y reducir nuestras fuerzas a un organismo que hace campaña a favor de un nuevo partido de los trabajadores. No podemos construir ni afiliar en una base sólida sin convencer a los trabajadores y a la juventud de nuestro programa e ideas generales y de nuestra intervención en la lucha de clases.
55. Cuando la oportunidad se presente y allí donde tengamos fuerzas, deberíamos ir más allá que simplemente limitarnos a plantear la demanda de un nuevo partido obrero de manera propagandística. Nuestras secciones deberían estar preparadas para tomar iniciativas y proponer los pasos concretos para participar en el lanzamiento de un partido amplio de la clase trabajadora. Nuestra sección británica (PS) intentó hacerlo en 1995. Se presentó una oportunidad cuando Scargill lanzó el Partido Laborista Socialista (SLP). Nos acercamos al SLP y propusimos pasos concretos para lanzar una formación aglutinadora amplia. La oportunidad que existía de formar un partido sustancial se perdió debido al sectarismo de Scargill y del SLP.
56. En Grecia, a finales de 1995, nuestros compañeros mantuvieron numerosas discusiones con Tsavolas, parlamentario de "izquierdas" del PASOK que preparó la escisión del PASOK y fundó el DIKKI. Intentamos convencerle de la necesidad de lanzar un nuevo partido obrero con ideas socialistas. Desgraciadamente se limitó a intentar construir un "movimiento" en vez de una fuerza organizada de los trabajadores más avanzados y abrazó un programa nacionalista. Como resultado de su papel, también se perdió esta oportunidad en esa época.
57. El Congreso Mundial enfatiza a todas las secciones que cuando surja una oportunidad así y existan las fuerzas, deberíamos aprovecharla de manera correcta y audaz.
58. Cualquier propuesta o iniciativa que nuestras secciones tomen para establecer un partido obrero amplio debe también asegurar que luchamos para ganar el apoyo para nuestro programa independiente y afiliar nuevos miembros a nuestra sección o partido. Sólo podrá hacerse esto de manera eficaz si nos aseguramos que mantenemos nuestro partido y nuestra estructura coherente, definida y clara.
59. Se van a requerir muchos giros tácticos cuando se desarrollen corrientes centristas y reformistas de izquierdas de masas. No va a ser posible que intervengamos eficazmente en ellas si sólo tenemos una cohesión política y una estructura organizativa poco precisas. Será vital tener la cohesión y claridad política necesarias junto a una estructura bien organizada si queremos ganar a los mejores trabajadores y jóvenes implicados en estas formaciones a las ideas y métodos marxistas genuinos. Un aspecto importante para ganarlos será la cuestión de la necesidad de una internacional revolucionaria.
60. En la actual coyuntura, en la mayoría de los países nuestras secciones todavía no confrontan este proceso. No obstante, necesitamos mantenernos alerta ante la perspectiva y posibilidades de que se establezcan nuevas formaciones obreras, y el CIT y sus secciones deben rechazar cualquier idea de esperar pasivamente tales acontecimientos. Por otro lado, no es correcto llevar a cabo una búsqueda banal de pequeñas fuerzas desgastadas y de individuos que piensen que ellos constituyen las bases para un nuevo partido de los trabajadores. La situación que se está abriendo nos va a posibilitar construir sustanciales formaciones revolucionarias. En algunos países, a nivel nacional, éstas pueden convertirse en pequeños partidos de masas. En otros, podremos conseguir inicialmente esto a nivel regional y local. El desarrollo de nuestro partido (Socialist Party) en Irlanda del Sur y la elección de parlamentarios nuestros son un indicio de cómo ya estamos fortaleciendo nuestras fuerzas allí. Esto puede hacerse también en otros países.
61. La principal tarea que se nos plantea es intervenir y desarrollar iniciativas para llegar a los sectores nuevos y frescos de trabajadores y jóvenes de manera independiente como organización abierta. Necesitamos intervenir en las luchas de las masas con vistas a afiliar a la generación más nueva de obreos y jóvenes. Si ponemos el énfasis aquí, podemos ganar a los sectores más radicalizados y combativos e introducirlos a las ideas revolucionarias socialistas y marxistas. (Ver resolución sobre la construcción de las secciones del CIT).
62. Inicialmente, muchos de aquellos a los que lleguemos se verán atraídos a nosotros por nuestra intervención en la lucha de clases y por las iniciativas que tomemos entre los trabajadores y la juventud. Estas intervenciones pueden iniciarse partiendo de cuestiones muy básicas. Debemos intentar afiliar al sector más combativo y políticamente consciente e introducirlo sistemáticamente a nuestro programa y a la naturaleza de nuestras secciones o partidos nacionales así como de la Internacional. Los recientes éxitos de nuestra sección sueca (SJP) constituye un ejemplo de lo que podemos lograr en otras partes en el futuro cercano.
63. El énfasis en construir nuestras propias fuerzas independientes no significa que vayamos a adoptar un método sectáreo.
64. La mayoría de nuestras secciones ha adoptado métodos de trabajo de ‘frente unitario’ con otros grupos para intentar llegar a sectores más amplios. Éste método ha sido aplicado en las luchas de los trabajadores y jóvenes, en los sindicatos y en nuestro trabajo electoral revolucionario. La sección de Sri Lanka (USP) está participando actualmente en un bloque electoral de izquierdas, el Nuevo Frente de Izquierdas. Nuestra sección sueca participó durante un breve periodo en un bloque, la Lista de la Justicia. Al realizar este trabajo hemos mantenido nuestro propio perfil organizativo y político, así como nuestras publicaciones.
65. La flexibilidad de nuestras tácticas se ha demostrado en el trabajo de nuestros compañeros nigerianos (DSM). Nuestro trabajo en el Partido de la Conciencia Nacional (NCP) ha combinado elementos de frente unitario con un cierto aspecto de entrismo. Tras las recientes convulsiones sociales hemos podido lanzar una organización abierta pública y continuar trabajando dentro y en torno al NCP. En el pasado, en algunos países del antiguo mundo colonial, hemos llevado a cabo un trabajo dentro de y en torno a formaciones burguesas radicales que tienen una base importante entre la clase obrera y otros sectores explotados.
66. Durante un tiempo nuestras secciones realizaron un trabajo dentro de y en torno al SLFP y el SLMP en Sri Lanka, en el PPP en Pakistán etc. Debido a que la actitud de las masas hacia estas organizaciones ha cambiado y al giro a la derecha ocurrido en ellas, esta táctica se ha abandonado en estos últimos años. Sin embargo, el surgimiento de nuevas formaciones burguesas radicales en algunos países del antiguo mundo colonial nos obliga a prepararnos, allí donde sea preciso, a trabajar dentro y en el entorno de ellas. Si tuviéramos fuerzas en Méjico, lo correcto es que se hubieran orientado dentro y en el entorno del PRD burgués radical cuando este partido se lanzó a finales de los años 80.
67. Aunque la mayoría de nuestras secciones llevan a cabo un trabajo abierto e independiente, esto no nos impide que realicemos entrismo cuando la situación así lo requiera. La re-entrada de nuestra sección brasileña en el PT recientemente es un ejemplo de esto. Ésta podría constituir una táctica a corto plazo. Sin embargo, si la derecha se escindiera del PT este partido podría desarrollarse durante un tiempo bajo el impacto de la profunda crisis económica y social actual. Nuestra sección brasileña, en esta situación, podría tener que continuar trabajando en el PT.
68. Los métodos de ‘frente unitario’ han sido beneficiosos para nuestro trabajo en algunos países. Nos ha permitido desarrollar nuestra influencia, construir nuestras propias fuerzas y hacer avanzar la lucha. A la vez, el Congreso Mundial quiere enfatizar que cuando se apliquen métodos de ‘frente unitario’ debemos asegurarnos que mantenemos un equilibrio correcto. Al desarrollar este tipo de trabajo debemos asegurarnos de que no descuidamos nuestro propio programa independiente o el perfil del partido.
69. Los métodos de ‘frente unitario’ nos van a llevar inevitablemente a realizar una lucha conjunta con otras fuerzas en temas específicos y a apoyar consignas concretas. Es importante que apliquemos el método transicional cuando llevemos nuestras ideas a la nueva generación de trabajadores y jóvenes durante esta actividad. Debemos también asegurarnos de que cuando participemos en métodos de trabajo de ‘frente unitario’ no bajemos nuestra bandera política y organizativa. Debemos mantener nuestras propias publicaciones independientes explicando nuestro programa y la necesidad de afiliarse a nuestra propia organización. La vieja máxima de ‘marchar por separado pero golpear juntos’ debe seguir aplicándose.
70. Necesitamos evitar el peligro del sectarismo y del oportunismo. Debemos combatir cualquier tendencia de actitud sectárea hacia la clase obrera y la juventud que pueda desarrollarse en nuestra Internacional. Sin embargo, el sectarismo no debe confundirse con adoptar una posición de principios para defender nuestro programa y construir nuestra organización contra otros grupos políticos que presenten un programa, análisis y métodos de trabajo equivocados que confundan y desorienten al proletariado.
71. Es importante mantener un sentido de la proporción al aplicar el método de frente unitario. Por lo general, la actividad en la que han participado algunas secciones no ha implicado la aplicación de un frente unitario clásico relacionado con las organizaciones de masas de la clase obrera. Es importante que cuando nuestras secciones discutan este tipo de iniciativas consideremos seriamente nuestra inversión en tiempo y en recursos y qué beneficios vamos a sacar de ellas. Las alianzas formales con otros grupos políticos son inevitablemente temporales y podrían no ser de larga duración.
72. El Congreso quiere enfatizar la importancia de nuestro trabajo en los centros de trabajo y en los sindicatos a todas las secciones. El comienzo de los años 90 estuvo marcado por una crisis y cambio fundamental en los antiguos partidos obreros. El inicio de la crisis actual ya está teniendo repercusiones profundas en los sindicatos. Se ha dado una marcada tendencia de la dirección sindical a integrarse cada vez más en el capitalismo. Sin embargo, los sindicatos no son lo mismo que los antiguos partidos obreros. La situación concreta en los sindicatos varía enormemente de país a país y nuestras tácticas tienen que estar basadas en la situación concreta.
73. Debemos evitar una actitud sectárea y ultra-izquierdista hacia las estructuras sindicales oficiales. Es necesario combinar el trabajo de base con la construcción de corrientes de oposición a la burocracia sindical. Aunque evitemos cualquier sectarismo también tenemos que mantenernos alerta ante las posibilidades de escisiones en algunos sindicatos debido al papel de la burocracia. La aceptación del mercado y del capitalismo por parte de la burocracia sindical en el periodo actual implicará el surgimiento de corrientes de oposición no oficiales y de escisiones en los sindicatos como un rasgo característico del periodo actual comparado con el anterior. En ciertas condiciones concretas tales escisiones deben ser apoyadas e incluso iniciadas por nosotros mismos. Este ha sido un aspecto de nuestro trabajo en Durban, Sudáfrica, entre los estibadores.
74. El marxismo afronta dos tareas claves para el nuevo periodo que comenzó con el colapso de los antiguos regímenes estalinistas. Primero, afrontar las características nuevas presentes en la situación y sacar las conclusiones necesarias para las tareas de los socialistas revolucionarios. Una tarea crucial de este periodo es contribuir al proceso de reconstruir la idea de socialismo como alternativa al capitalismo.
75. En segundo lugar, defender el método e ideas fundamentales del marxismo de la ofensiva ideológica lanzada contra él. Un aspecto crucial de esto es la necesidad de educar y entrenar a una nueva generación de cuadros y miembros en los métodos políticos y organizativos del marxismo. Esto no significa repetir las ideas marxistas como una fórmula dogmática, sino aplicar el método marxista a la nueva situación mundial.
76. La década de los 90 ha estado marcada por un periodo de confusión ideológica y por un colapso en la izquierda, incluyendo a parte de la izquierda revolucionaria. El CIT ha resistido esta presión de forma más eficaz que otras organizaciones. Sin embargo, en este periodo existe el peligro de diluir el programa del marxismo para encontrar atajos y lograr un acuerdo general con otras fuerzas o individuos de la izquierda socialista. Este proceso se ha reforzado en el periodo reciente debido a la ausencia de una corriente reformista de izquierdas cohesiva en muchos países. Esto puede llevar a suavizar la presentación de nuestro programa e ideas si no tenemos cuidado.
77. En el futuro van a desarrollarse corrientes y partidos centristas y reformistas de izquierdas poderosos. Incluso cuando nos encontremos en minoría, los marxistas tenemos la responsabilidad de explicarle a los trabajadores por qué es necesario nuestro programa. En periodos de confusión ideológica, es incluso más importante que le expliquemos pacientemente a los trabajadores nuestro análisis y por qué nuestro programa es necesario.
78. Si nuestros cuadros no se mantienen firmes en nuestro programa y en cómo defenderlo, pagaremos un precio muy alto en el próximo periodo cuando las ideas centristas y reformistas se expresen de forma más precisa. Las ideas de frente popular y la teoría de las dos etapas que emergieron de nuevo durante la revolución indonesia constituyen un ejemplo de que nuestras secciones necesitan profundizar en la comprensión de nuestro programa e ideas.
79. El séptimo Congreso Mundial del CIT reconoce que debemos evitar el doble peligro de oportunismo y sectarismo. Es necesario aplicar la máxima flexibilidad cuando desarrollemos nuestras tácticas. Pero a la vez hay que combatir cualquier intento de diluir nuestro programa y aceptar una adaptación oportunista.
80. Lenin y Trotsky lucharon para diferenciarse política, programática y organizativamente del centrismo y del reformismo de izquierdas. Como demostró la experiencia del POUM en España, en momentos críticos en la lucha de clases el centrismo y el reformismo de izquierdas pueden jugar un papel fatídico.
81. El séptimo Congreso del CIT pide que el CEI/SI (Comité Ejecutivo Internacional//Secretariado Internacional) revise estos aspectos del trabajo y asegure que las experiencias de cada sección se discutan plenamente por todo el CIT. Esto fortalecerá el trabajo y experiencia de todas las secciones y contribuirá a asegurar que nos encontramos plenamente preparados para afrontar las tareas que se nos presentan en el periodo actual.