"Esto es mucho peor que Vietnam. Si nos vamos y no hay una guerra civil, eso será una victoria". William Odon, antiguo jefe de la agencia de la seguridad nacional de los EE.UU., está más en contacto con la realidad de Irak que George Bush y Tony Blair.
Blair está tratando de "re-etiquetar" la guerra para vender la idea de una implicación adicional de tropas y de recursos británicos en Irak. El 'primer conflicto' para remover a Saddam Hussein ahora está ganado, declaró, pero un 'nuevo conflicto' contra el "terrorismo global" ahora se está desarrollando en Irak, el nuevo crisol del terrorismo internacional.
Sin embargo, el terrorismo realmente no existió allí antes de la invasión. Por otra parte, lo qué vemos en Irak no es simple terrorismo sino una resistencia nacionalista en contra de fuerzas de ocupación. Blair, en efecto, ha declarado una nueva guerra sin ninguna discusión en el parlamento o en el gabinete.
Sus declaraciones absurdas fueron hechas al final de una de las semanas más sangrientas de Irak. Trescientos fueron muertos la semana pasada, incluyendo tres kurdos y un rehén de los EE.UU. bárbaramente decapitado en la televisión. Sobre 10.000 civiles y más de 1.000 tropas de ocupación han muerto, hasta ahora.
La promesa de Blair de un nuevo período de carnicería y de mutilación se realizó contra el trasfondo de una condenación casi universal del 'primer conflicto', y el desprecio para él y los que apoyaron la guerra. Una encuesta de YouGov el fin de semana pasado mostró que el apoyo a la guerra está en su más bajo punto, con apenas 38% que ahora cree que fue justificada, mientras que 52% piensan que fue incorrecta. Esto se compara con 66% que apoyó la guerra y el 29% que se le opuso cuando los EE.UU. y las fuerzas británicas invadieron en abril de 2003. Según una encuesta de Guardian/ICM, 71% desean ver la retirada de las tropas.
La oposición ha crecido mientras que cada revelación hace añicos el prospecto falso sobre el cual fue librada la guerra. Los informes filtrados demuestran que el Ministro de Asuntos Exteriores, Jack Straw, y diplomáticos británicos, advirtieron a Blair de las consecuencias catastróficas de cualquier invasión que derribara a Saddam.
Incluso un 'héroe' del conflicto, el oficial británico, Tim Collins, cuyo cuadro se dice que cuelga en la oficina oval del presidente de los EE.UU., declaró que la guerra era o bien un ejemplo de "gran incompetencia" o era "simplemente una guerra cínica". Straw, sin un rastro de ironía, ha destacado un logro: ¡la creación de las ligas de fútbol en Irak!
Ninguna parte de Irak es segura para los Británicos, los EE.UU. u otras tropas que lo ocupan. Incluso en la pesadamente patrullada "green zone", las fuerzas de la coalición han sido aconsejadas a caminar alrededor en parejas.
Kofi Annan, secretario general de la ONU, indicó que la invasión original fue 'ilegal'. Las elecciones, si se llevan a cabo en enero, no serían consideradas 'legitimas'. Los EE.UU. y la Gran Bretaña han decidido de manera absolutamente clara proseguir una política de 'Vietnamización', traspasar poder político a sus sirvientes mientras procuran construir una máquina de estado iraquí viable.
Si las elecciones se llevan adelante en enero, serán como las que tienen lugar en Afganistán, en donde sectores enteros del país no participarán. Fallujah, Ramadi, Sadr CIty en Bagdad, y muchas otras áreas, son controlados por la oposición iraquí. Ahora se parece que los EE.UU. procurarán terminar lo que no pudieron hacer en abril: la ocupación militar de Fallujah para 'expulsar' a los terroristas Sunitas. Es poco probable que puedan tener éxito, incluso si los EE.UU. logran ocupar la ciudad, con centenares y posiblemente millares de víctimas como consecuencia. Una resistencia tipo guerrilla será el resultado, y si se le unen los Shiitas en Sadr City, por ejemplo, ataran completamente a las 140.000 tropas de los EE.UU. actualmente en Irak.
Antes que apoyar un 'nuevo conflicto', con consecuencias imprevistas, algunos comentaristas capitalistas, en el 'Financial Times' por ejemplo, han instado a Bush y a Blair retirar rápidamente sus fuerzas de Irak. The Socialist [El socialista, periódico del Partido Socialista, de Inglaterra y del País de Gales ] apoya el retiro de las tropas. Pero, como hemos precisado muchas veces y, según subrayaron las lecciones de Vietnam, es más fácil para el imperialismo entrar dentro, pero mucho más difícil salir de un cenagal.
Sobre una base capitalista, una consecuencia de un retiro rápido podría ser un sangriento conflicto étnico o religioso que dejará atrás los horrores que Irak ha vivido desde la invasión de los EE.UU.. Las élites de Irak, ya sean Shiitas, Sunitas, kurdas, turcomanas, etc, intentarán fortalecer su propia posición, enfrentando un grupo étnico o religioso contra otro para asegurarse el poder, los ingresos y el prestigio.
La decapitación de los rehenes kurdos es apenas una pequeña indicación de los horrores que podrían sufrir los irakíes, sobre la base del mantenimiento del señorío de la tierra y del capitalismo, y las divisiones étnicas y religiosas que van con él.
¿Esta es la razón por la cual una solución democrática y equitativa a los problemas del país es solamente posible con la clase trabajadora a la cabeza, uniendo todas las fracciones en base a un programa socialista y democrático?
*Ni un centavo ni una bala para esta guerra fracasada
*Retiro de los Británicos, Norteamericanos y de todas las tropa de ocupación
*Por milicias multi-étnicas armadas para defender a la clase trabajadora contra las fuerzas de ocupación y los ataques sectarios
*Por una solución democrática y socialista a los problemas de Irak
*Editorial de The Socialist, periódico del Partido Socialista, cit en Inglaterra y Gales.
Traducido por Patricio Guzmán, Chile