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28 de abril, 2005

 

Ecuador

Los “forajidos” han derrocado al presidente Lucio Gutiérrez

Por Patricio Guzmán

Como “forajidos” trató Lucio Gutiérrez a los millares de manifestantes que exigían que se fuera.

Inmediatamente miles de personas salieron a las calles con carteles y camisetas que decían “Yo soy un forajido”. Gutiérrez  también declaró hace un par de días que no pensaba renunciar, que lo habían elegido con el 57% de los votos y que la gente no tenía razón para protestar. Los políticos demagogos están acostumbrados a que la elección sea un cheque en blanco, tras la cual no tienen que responder de sus promesas y de su programa. Pues bien, el pueblo de Ecuador ha venido ha recordar que los electos reciben un mandato y que cuando lo traicionan la gente puede echarlos. Eso se llama revolución, eso se llama ejercicio de la soberanía popular.

Las manifestaciones espontáneas comenzaron después de que el Congreso por petición del presidente cesara a 27 magistrados sobre 31 de la Corte Suprema de Justicia, y la reemplazara por otra. Pero la indignación aumentó cuando la nueva Corte Suprema  anuló los juicios contra los ex presidentes Gustavo Novoa y Abdalá Bucaram, que habían tenido que refugiarse en Panamá y República Dominicana acusados de corrupción.  A  partir de entonces las manifestaciones crecieron, todo empezó timidamente y el gobierno y los medios de comunicación hablaron de fracaso de las protestas, pero pronto fue evidente que no era así, además de Quito y Guayaquil las demás ciudades importantes se fueron sumando a las manifestaciones a pesar de la represión policial. Los manifestantes ya no pedían la restitución del antiguo Tribunal Supremo, ahora exigian la salida del presidente Lucio Gutierrez.

Los despachos noticiosos de urgencia que reproducimos a continuación de este artículo hablan por si solos. En Ecuador el levantamiento popular espontáneo ha derrocado al presidente Lucio Gutiérrez, después que este individuo declarara un golpe de estado. La mayoría del parlamento le ha destituido, ante la fuerza del movimiento popular que hacia imposible la gobernabilidad, e intentó resolver la situación nombrando como sucesor a Alfredo Palacio.

Lucio Gutiérrez, un ex coronel que intentó dar un golpe de estado dos años antes de ser elegido, se presentó como candidato con promesas populistas, conjohnó tras suyo incluso a los partidos tradicionales de la izquierda ecuatoriana entre ellos al PCE-ML, un partido comunista que se declara estalinista, así como a las principales fuerzas indigenistas del país como el Pachacutic, y reivindicó las luchas que libraba el pueblo contra la miseria y la corrupción. El pueblo Ecuatoriano creyó las promesas de Gutiérrez avalado por esta izquierda, que ha cambio recibió ministerios y sinecuras. Sin embargo desde el comienzo la administración de Lucio Gutiérrez se caracterizó por su obsecuencia con los EE.UU. y con la aplicación de políticas neoliberales.

Ciertamente, Lucio es un demagogo mentiroso, de la peor especie de militares políticos latinoamericanos, pero ya durante su campaña electoral declaró su admiración por la “democracia norteamericana”, y también ¡por el general Pinochet! A pesar de esto la izquierda oficial del Ecuador mantuvo su apoyo, declaró que el “proceso revolucionario era irreversible” y solamente lo retiró cuando los trabajadores, los indígenas y jóvenes mayoritariamente retomaron el camino de las protestas.

El pueblo ecuatoriano, viene luchando desde hace años y ya ha conseguido expulsar a varios gobernantes antes de Gutiérrez. Esta vez las protestas también se dirigen contra la Corte Suprema que intentó dejar sin efecto los juicios por corrupción a los ex presidentes, y como se ve en el despacho noticioso de  agencia EFE, incluso contra los parlamentarios supuestamente en la oposición a Lucio. Esta claro que los ciudadanos quieren acabar con el régimen. Los manifestantes que salieron espontáneamente a las calles, convocados por radios locales como Radio Luna, por teléfonos celulares, por la Internet, por el boca a boca y los cacerolazos han puesto en marcha una revolución.

Lo que los trabajadores y jóvenes del Ecuador necesitan con urgencia es una dirección a la altura de su lucha. Sin una dirección política decidida a romper todas las estructuras de dominación capitalista que mantiene al país en el atraso y la dependencia, el pueblo de Ecuador repetirá el ciclo que se ha dado en los últimos años en varios países latinoamericanos, las masas salen a las calles espontáneamente a luchar, luego los aparatos políticos de “izquierda” y “centroizquierda” aparecen a la cabeza, sobredimensionados por los medios de comunicación, el siguiente capitulo es el pacto para asegurar la gobernabilidad todo por supuesto bien arropado con consignas radicales; “Que se vayan todos”, “Cárcel a los corruptos”, “Todos fuera”, discursos contra el neoliberalismo, y finalmente cuando se estabiliza la situación todo sigue básicamente igual que antes. Las clases dominantes y la casta política a su servicio pasan un momento de pánico, pero con la ayuda de sus amigos “izquierdistas” consiguen capear el temporal.

¿Exageramos?, basta leer las primeras declaraciones del nuevo presidente Palacio: “Necesitamos reconstituir el Tribunal Constitucional, el  Tribunal Supremo Electoral. A nombre del pueblo tengo que  reconstruir las líneas básicas sobre las que reconstruiremos el  nuevo país”.  “No podemos convocar a elecciones porque vamos a repetir la debacle nacional. Vamos a reunirnos con el pueblo para decidir  (...) Pachakutik tiene que ser del gobierno”.

Ecuador es la prueba palpable que con una izquierda politiquera y descafeinada que carece de proyecto político alternativo, y cuyo horizonte no va más allá de un anti neoliberalismo retórico, que no constituye un programa de gobierno, no es posible cambiar de verdad la situación.

Es urgente una nueva conducción. Una dirección capaz de plantear la necesaria ruptura de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con EE.UU., nacionalizar las riquezas naturales, dar marcha inmediata a la Reforma Agraria e iniciar la transformación socialistas de la sociedad. La raíz de la crisis es la pobreza, la falta de perspectivas del grueso de la población, la opresión de los indígenas y negros, y para esto son necesarias medidas de fondo, hay que acabar con el capitalismo dependiente que nada bueno puede ofrecer al Ecuador. Como la mayoría de los países sudamericanos Ecuador es rico en recursos naturales, pero la explotación de estas riquezas solo beneficia a las grandes transnacionales y a una exigua minoría de la población.

La gente de Ecuador ha demostrado una y otra vez su voluntad de luchar para acabar con la pobreza y la opresión en que vive la mayoría del pueblo, en tres oportunidades han derribado a los presidentes corruptos, que hacen promesas vacías para llegar al gobierno y luego aplican políticas neol-liberales, y entregan el país al saqueo del imperialismo. Sin embargo, lo que el pueblo del Ecuador necesita no es cambiar un gobierno al servicio del capitalismo por otro, para conquistar la soberanía nacional frente al imperialismo, para mejorar sustancialmente las condiciones de vida de los trabajadores, de los campesinos indígenas, es necesario establecer un gobierno de los trabajadores y los campesinos que ponga en marcha una economía socialista, democráticamente planificada. Un gobierno de esta naturaleza podría llamar a la solidaridad de los pueblos de América. Los trabajadores de Ecuador junto con sus hermanos de clase de toda América Latina podrían hacer frente a los intentos de agresión del imperialismo y de los capitalistas. El movimiento revolucionario en Ecuador tendrá un impacto en toda la región, si ese movimiento da un paso adelante en la perspectiva socialista, el contagio será imparable.

 

El precio de la traición

CAYÓ LUCIO GUTIÉRREZ «EL MEJOR ALIADO DE BUSH EN ECUADOR ALTERCOM,Quito (Ecuador) - 20 de abril de 2005

«Señor presidente Gutiérrez: La gloria tiene su precio y la traición también» NELA MARTÍNEZ, ante el Congreso Nacional hace 2 años

El cardiólogo ecuatoriano Alfredo Palacio, acaba de posesionarse como Presidente Constitucional del Ecuador ante el Congreso Nacional. En su discurso dijo que el pueblo de Quito ha enterrado la inmoralidad y la dictadura ha decidido refundar la república.

Media hora antes el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas retiró el apoyo a Gutiérrez, quien prepara su salida del palacio, que se encuentra cercado por miles de manifestantes.

ALTERCOM se une al júbilo que siente el pueblo de Quito luego del derrocamiento del dictador Lucio Gutiérrez Borbúa, que se autodeclaró como el mejor aliado del Presidente Bush e íntimo del colombiano Alvaro Uribe Velez.

El Coronel que en estos momentos huye hacia Panamá fortaleció el Plan Colombia disponiendo la utilización de jóvenes soldados ecuatorianos en la frontera. Firmó, prácticamente sin leer una Carta de Intención con el FMI y permitió la abierta intervención y violación a la soberanía del país por parte de los Estados Unidos y su embajadora en Ecuador, Kristie Kenney, conocida popularmente como «la KK».

La Plaza Grande, en estos momentos, se encuentra abarrotada de los manifestantes "forajidos", como los denominó Gutiérrez, quienes celebran el triunfo de su resistencia pacífica.

El grito de Que se vayan todos, todavía vibra en las calles de Quito Rebelde. Esta clarinada, esta luz, nos refresca...

 

Gutiérrez, TRAIDOR Y COBARDE POR ESENCIA, no ha cumplido con su último juramento: «moriré en el intento» y ha pagado el precio de los traidores a la Patria. Ahora la historia tendrá que revisar su verdadero papel de infiltrado y agente.

Manifestantes golpean a diputados y exigen su renuncia

Quito,EFE  20.04.2005
Cientos de manifestantes entraron hoy al edifcio de CIESPAL, donde sesionó el Congreso, después de que éste destituyera al presidente Lucio Gutiérrez.

Los manifestantes golpearon a varios diputados y exigieron que todos los legisladores renuncien.

Los manifestantes forzaron los servicios de seguridad del edificio, rompieron ventanas y puertas y buscaron "de oficina en oficina" a los legisladores, a quienes amenazaron con someterlos a un "juicio popular".

La emisora Radio Quito informó de que varios diputados fueron golpeados y al menos uno recibió patadas de los manifestantes, que le acusaban de ser uno de los causantes de la crisis política que ha afectado al país en los últimos meses.

 

 

 

 

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