Esta es una réplica al epilogo de Rob Sewell a la "Historia del Trotskismo Británico", réplica escrita por Peter Taaffe, Secretario General del Socialist Party, con el completo respaldo del Comité Ejecutivo del Socialist Party
Traducción por Patricio Guzmán, Chile
Es posible visitar sitios WEB y periódicos de organizaciones que diferirían con nosotros, pero seguir encontrando algo fresco. No se puede decir esto del sitio WEB de Grant / Woods, el que debido a su tono ponderadamente académico no es atractivo para jóvenes trabajadores en especial, los que buscan una conducción de lucha socialista. Esto no ha impedido a Woods declarar, con esa modestia por la que es famoso: "Muy pocos discutirían que nuestro sitio WEB es el mejor del mundo". Dejando de lado que esos "pocos" resultan la mayoría, esto indica que se trata todo. Es un "grupo virtual" sin ninguna fuerza real en terreno. Sewell no puede informar de nada desde la escisión (diez años atrás), excepto el lanzamiento de su sitio WEB.
Aún más, cuando ellos mencionan al Socialist Party y a su propio Socialist Appeal, siempre es el primero y no el último el que es comparado con Militant, admitiendo por tanto que nosotros somos los herederos reales de esta tradición continua de lucha. Ningún alarde ni jactancia de Woods, Grant y Sewell puede ocultar esto.
De acuerdo con la propia admisión de Sewell, ellos quedaron reducidos a un remanente después de su decisión de separarse de nosotros, habiendo recolectado recursos de antemano para poder financiar sus propias instalaciones de imprenta, retenido cotizaciones etc. Y han quedado como un remanente, sin consecuencias para el movimiento de trabajadores, y nunca son mencionados por otros grupos incluso más pequeños en Gran Bretaña.
Sewell se trata de consolar a sí mismo con el cuento de hadas que ellos conservaron la mayoría del CIT. Sean bienvenidos a esta ilusión si les hace bien. Como dice el proverbio ruso: "Atesoramos el engaño que nos levanta el ánimo más que mil verdades agobiantes". Solo basta un hecho para indicar lo ridícula que es la conclusión de Sewell. En la lista, muy pequeña hay que decir, de las secciones del CIT que salieron con ellos, se señala a Dinamarca en la relación de los que estaban con la "oposición", pero este grupo consistía solo de tres personas. Hasta donde sabemos, desde entonces continúa con tres personas, y ahora tiene diferencias con ellos. En Bélgica hemos superado dramáticamente a los que se fueron con Grant y cia y somos probablemente seis veces su tamaño, con una diferencia proporcional todavía mayor en Alemania y en muchos otros países. En Irlanda, tanto en el norte como en el Sur, ellos no tienen nada. En Irlanda del Sur, el Socialist Party, que es parte del CIT, tiene un diputado muy conocido, Joe Higgins, y estuvo cerca de conseguir un segundo escaño en las recientes elecciones generales, tiene concejales, un movimiento juvenil significativo y en crecimiento, y es ampliamente visto como una parte importante y dinámica de la izquierda. En Gracia, Sewell, sin conocer la situación real, trata de argumentar que hubo una división "mitad y mitad", pero que los obreros se fueron con ellos. Nada puede estar más lejos de la verdad. Su organización griega, como se dijo antes, también se dividió, con una parte abandonando finalmente la idea que el PASOK sigue siendo un área de trabajo viable.
Todas las fuerzas más vitales que estuvieron envueltas en la construcción de una organización viable en Suecia, con un periódico semanal, estuvieron con nosotros en la división de 1991, y son un componente importante del CIT. El grupo Grant es virtualmente inexistente allá, su figura principal es un individuo muy rico que ocasionalmente aparece en una manifestación para distribuir un panfleto. Ellos han conseguido mantener una presencia en España, a través del Sindicato de Estudiantes español con apoyo del estado, pero sin ganar fuerzas sustanciales de la inmensa juventud radicalizada que existe en ese país.
Obligado a enfrentar la realidad, incluso este grupito se ha visto obligado a desechar su posición sobre los estados ex-estalinistas. Pero esto no ha puesto fin a sus metidas de pata. Por ejemplo, ellos caracterizan al Partido "Comunista" ruso como una "organización tradicional" dentro del cual las fuerzas fundamentalmente ilusorias de Woods y Grant y todas las fuerzas marxistas y socialistas concientes deberían trabajar. Hasta hace poco, este partido representaba a esa parte de la burocracia que perdió en la repartición del botín que siguió al colapso de la economía planificada en los años 90 (véase el reciente documento del CIT sobre las Relaciones Mundiales para comentarios sobre esto)
La posición del grupo Grant / Woods sobre continuar trabajando en las llamadas organizaciones tradicionales es tan absurda, un volador de luces frente a la verdadera situación que existe, después que Grant haya abandonado la escena, Woods y Sewell probablemente la botaran como un ladrillo caliente. De hecho en el "epilogo" de Sewell, este asunto apenas es mencionado excepto en retrospectiva en relación con su escisión en 1990-1991 del CIT.
Woods está más preocupado con asuntos de prestigio personal que de principios, estrategia y táctica correctos. Puede dar las volteretas políticas más sorprendentes y vincularse con gente que hasta ahora han sido condenadas incesantemente como "sectas".
Testimonio de esto es la reciente carta abierta de Woods a un fragmento en Argentina, el Partido Obrero (PO) sobre la cuestión de la "Asamblea Constituyente". Lo que más llama la atención es el tono persuasivo de Woods antes que las severas palabras denunciatorias de Sewell y Grant en su libro para todos los que ellos designan como "sectas". (Por supuesto ellos son la más pequeña secta de todos)
Esta gente también se ha ligado con el grupo Bietz en Moscú, que reclama ser "marxista", pero es lumpen en su composición social y métodos. (Recientemente ha tenido cuatro escisiones, un individuo fue expulsado por promover la homosexualidad) Cuando yo hablé en un mitin público el 1° de mayo de 1998, convocado por nuestro partido en Rusia, "Resistencia Socialista", que es la organización trotskista más numerosa y la única organización a escala e toda la CEI (ex URSS), fui confrontado por el grupo Bietz, tratando de hacerme callar.
Los siguientes son los comentarios de nuestros camaradas en Moscú sobre los miembros del CIS de Woods: "Una vez que fueron incapaces de entender la nueva situación política que siguió al colapso de estalinismo, el grupo Grant-Woods se enfrentó con una crisis, ningún grupo con cualquier experiencia en el movimiento real podría aceptar su posición estéril y dogmática basada como era en el pasado histórico de las décadas del 70 y 80, así que no les queda otra opción que buscar cualquier grupo que estuviera dispuesto a trabajar con ellos en cualquier condición. "Uno de ellos es la secta rusa que se llama a si misma Partido Revolucionario de Trabajadores (PRT), que Rob Sewell convenientemente llama "Democracia Obrera", sabiendo que el nombre mismo de este grupo causaría incomodidad en sus filas.
El líder de este grupo, Sergei Bietz, una vez fue miembro del CIT. Su retórica revolucionaria probó no ser más que un delgado abrigo cuando en agosto de 1991, en las primeras horas del golpe contra Gorbachov se negó a salir a las calles y prefirió mirarlo en TV. Después de esto, se desarrollaron diferencias ideológicas que lo llevaron a él y a otros pocos más a romper con el CIT.
Como justificación teórica para romper con nosotros sostuvo que había condiciones especificas rusas que significaban que los revolucionarios rusos no necesitaban una internacional. Después de su partida mantuvo un pequeño grupo ultra sectario alrededor de él, cuyo mayor objetivo en la vida parecía ser boicotear las actividades del CIT. Alimentado por el rencor personal encontró, según parece, un verdadero amigo en Alan Woods, ellos forjaron un acuerdo de principio no sobre la base del programa político sino del odio al CIT.
Las payasadas de este grupo hubieran sido extremadamente incómodas para Ted Grant en el pasado. Muestran todos los rasgos de un grupo sectario, desde sus estrictas exigencias de una revolución violenta y falta de comprensión del programa de transición a una deshonestidad total sobre su tamaño e influencia. Están preparados para unirse con cualquiera para atacar al CIT.
Sus numeritos en el mitin público organizado por el CIT en Moscú en mayo de 1998 en el que habló Peter Taaffe, eran típicos. En esa época el CIT estaba muy activo en una campaña antifascista cuyo principal objetivo era el así llamado Partido Nacional Bolchevique dirigido por Limonov, una organización nacionalista de derecha que atrajo un montón de jóvenes usando símbolos aparentemente radicales como el Che Guevara pero cuyos ideólogos principales eran fascistas. Por ejemplo usaban el brazalete Nazi, con la única diferencia que reemplazaban la swástica por la hoz y el martillo. Cuando algunos de este grupo aparecieron en el mitin, el moderador anunció que no se les iba a permitir hablar. A la mitad del mitin comenzaron con interrupciones de protesta, acusándonos de ser judíos. Imaginen nuestra sorpresa a ver a Bietz animándolos y a Woods sonriendo tranquilamente.
El grupo Bietz está plagado con todos los problemas que Sewell dice falsamente que existen en el CIT. Debido a sus tonterías ultra izquierdistas es incapaz de desarrollar cualquier trabajo a largo plazo en ningún área. Bajo presión de Woods algunos de sus miembros han aceptado que deberían trabajar en el Partido Comunista. Pero lo hacen de esa manera que una vez Ted Grant tanto criticó en el grupo de Healy. No defienden un programa sino que hacen grandes concesiones a los jóvenes estalinistas a los que están tratando de ganar.
Un ejemplo reciente ocurrió cuando uno de sus miembros, en una reunión interna, defendió que ellos deberían incluir algunas reivindicaciones de los homosexuales. Bietz lo rechazó, después de todo los jóvenes estalinistas estarían horrorizados. En lugar de ello este miembro fue acusado de promover la homosexualidad y prontamente expulsado. Para asegurar una mayoría un grupo de estalinistas fueron rápidamente incorporados, por supuestos más tarde ellos se fueron.
Y por supuesto la ironía es que aunque el CIT no espera, en cualquier momento, un gran ingreso de trabajadores en el PC, debido a su posición de principios es el CIT el que ha ganado un número de jóvenes comunistas, verdaderos luchadores trotskistas, como Iomur Kurmanov.
El PRT es similar a su malogrado homónimo británico en más cosas que su puro nombre. Su falta de principios políticos, su demagogia ultra izquierdista y su rechazo a tratar con los prejuicios reaccionarios de los estalinistas hace al grupo particularmente atractivo solo a un tipo de "revolucionarios" no al trabajador o al estudiante pensante sino al demagogo lumperizado que disfruta de aventuras ultra izquierdistas pero es incapaz de enfrentar el trabajo paciente concienzudo, incluyendo el estudio teórico, necesario para construir una verdadera organización revolucionaria.
En las últimas semanas parece que el PRT ruso está a punto de explotar de la misma manera como hicieron los Healyistas británicos. Ha sufrido una ola de expulsiones y divisiones y ha habido una lucha por el control de su sitio WEB, más o menos la única cosa que muestra una señal de vida en su grupo. Cualquiera que no está de acuerdo con Woods y Bietz es echado por las razones más sin principios. En estas circunstancias con la falta de cualquier vestigio de democracia interna los subsidios pagados por el grupo Grant juegan un papel adicional corruptor, la gente que no está de acuerdo pierde sus subsidios y mientras menos miembros hay más dinero a recibir en el reparto.
En contraste el CIT está ganando una reputación de luchadores con principios por la clase trabajadora y consecuentemente continúa creciendo y expandiendo su influencia.
Woods había intervenido en el mitin anteriormente mencionado en un intento de explotar las diferencias que habían surgido entre el CIT y el Partido Socialista en Gran Bretaña de una parte, y nuestros entonces camaradas en Escocia por otra parte, sobre la cuestión de establecer un partido socialista amplio, el Partido Socialista de Escocia. Esos camaradas al mismo tiempo también proponían la liquidación de la tendencia revolucionaria dentro de este partido, lo que ahora desafortunadamente han hecho. Woods nos acusó a mi y al CIT de doblegarnos ante el "nacionalismo" escocés, porque nosotros estabamos preparados a apoyar la idea de una Escocia Socialista independiente como un paso hacia la Confederación Socialista de Inglaterra, Gales e Irlanda. El mitin fue informado que esta no era la primera vez que Alan Woods había hecho errores fundamentales sobre la cuestión nacional. El es de origen Galés y en el pasado nego que Galés era una "nación" hasta que fue corregido en esto por mi y por Ted Grant.
A pesar de esto, Woods todavía seguía escribiendo casi diez años más tarde en relación a la cuestión nacional en Europa del este, específicamente Yugoslavia, lo siguiente: "Las aspiraciones nacionales y el derecho a la autodeterminación no son, y no pueden ser, absolutas. Tal demanda en un contexto histórico dado puede tener un carácter progresivo. Pero puede ser completamente reaccionario y retrogrado. Es necesario en cada caso examinar el contexto concreto, determinar que intereses de clase están involucrados... Aunque la cuestión nacional es muy complicada, generalmente es suficiente poner el asunto en términos concretos para llegar a una posición correcta. En 1991, en el comienzo mismo del colapso de Yugoslavia, los autores del presente documento participaron en un debate con algunos autodenominados marxistas, en el curso del cual un sectario interrumpió a Ted Grant, con un grito desde atrás de la sala: "¿Cual es su posición respecto a la autodeterminación para Croacia?" Rapidamente Ted reaccionó con una contrapregunta apropiada: "¿Que quieres decir? ¿Quieres decir si apoyamos a los Ushtakis o a los Chetniks." (Esto es a los fascistas Serbios o a los fascistas Croatas.) El que interrumpió al orador no hizo más preguntas." (El marxismo y la cuestión nacional)
Esta es una sorprendente por no decir escandalosa "interpretación" de la posición marxista sobre la cuestión nacional. El derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas hasta incluir el derecho a separarse de un estado particular es una demanda democratica burguesa, una que es absolutamente vital en un programa marxista genuino. Para los marxistas es axiomático que la parte es subordinada al todo, así el derecho a la autodeterminación está subordinado a la luicha general por el socialismo y, en ciertos periodos concretos de la historia puede chocar con esta aspiración.
La autodeterminación para el Saarland en 1935 significaba el paso de esta área a la Alemania de Hitler, dado el trasfondo étnico alemán de la población. Los marxistas, bajo el consejo de Trotsky, se opusieron a esto porque significaba poner al Saarland bajo el talón del fascismo de Hitler. En Alemania en 1989, el CIT estaba a favor de la reunificación alemana sobre una base socialista y democrática. Pero para empezar nos oponiamos a la reunificación alemana sobre una base burguesa, porque esto significaría la liquidación de la economía planificada de Alemania del Este.
La relación era completamente diferente en relación a Yugoslavia en 1991, la cual, debido al estalinismo estaba en proceso de desintegración. Es completamente falso decir que la elección entre el pueblo croata o serbio era entre diferentes fuerzas nacionalistas fascistas. Era necesario levantar un programa socialista para el conjunto de Yugoslavia que incorporara el derecho a la autodeterminación para todas las nacionalidades que componían la "federación", y en particular las nacionalidades que se sentían oprimidas por el nacionalismo serbio dominante de la burocracia estalinista en desintegración.
Es cierto que el ala croata de la burocracia Yugoslava usó la separación como una palanca para la restauración capitalista. Sin embargo, como apuntó Militant en su momento: "Militant no es partidario del separatismo pero nosotros apoyamos el derecho de todas las nacionalidades a la autodeterminación e incluso a la independencia si lo desean... El voto enormemente mayoritario en favor de la independencia en Eslovenia y Croacia, animado por el movimiento de los pueblos a lo largo y ancho de Europa del este, refleja la esperanza que la secesión de alguna manera pueda abolir la pobreza y terminar con la subyugación al estado dominado por los sebios."
¿Los trotskistas deberían por tanto haberse opuesto a la independencia en esa etapa, dado el estado de ánimo ampliamente mayoritario y el voto a favor de ella? La respuesta de Woods y Grant es "¡Sí!" En su lugar ellos contraponen la formula desnuda de una federación balcánica. Esta posición habría quitado el piso bajo los pies de una fuerza marxista genuina con raíces en la población. En esta situación los marxistas habrían contrarrestado el nacionalismo de las fuerzas procapitalistas aburguesadas, croatas y eslovenias, no ignorando los deseos de la inmensa mayoría en favor de la independencia sino dándole un contenido democrático y socialista. A veces esto puede significar oponerse a un referéndum específico sobre la independencia llamando a un voto "No", especialmente cuando es presentado en términos que violarían el derecho de comunidades minoritarias dentro de los propuestos estados independientes. Pero incluso entonces es necesario posicionarse en favor de un a independencia genuina, con salvaguardas para las minorías, ligando esto al mismo tiempo con una Confederación Socialista en la región. En 1991 Militant, sugirió que esto "significaría la reconstitución de Yugoslavia como una federación socialista democrática voluntaria con plenos derechos para todas las repúblicas y nacionalidades."
El posterior desmembramiento de Yugoslavia acompañado por guerras civiles étnicas significa que ya no es posible defender la vuelta a "Yugoslavia", que ahora está asociada en la mente de las masas con terribles masacres y sufrimientos para todas las nacionalidades que previamente comprendía. Es por esto que nosotros ahora proponemos la idea de una confederación socialista democrática en los Balcanes. Pero esto de ninguna manera significa, como argumentan Grant y Woods, que esto excluye, ahora o a comienzos de los años 90, la necesidad del marxismo genuino de apoyar la lucha por la independencia o el establecimiento de estados independientes y socialistas como un paso hacia la confederación socialista más amplia en la región.
Trotsky era partidarioi del derecho a la autodeterminación para Ucracia, incluso incluyendo la separación de la Rusia estalinista. Esto se resumía en el eslogan sugerido: "Por una Ucracia independiente, democrática, socialista." Sin embargo Woods y Grant se opusieron a una posición similar cuando se aplicaba al estalinismo en desintegración. Antes que combatir al nacionalismo, esto nos entrega en manos de nacionalistas reaccionarios de cada nación de la antigua Yugoslavia. Deja el campo abierto para que esas fuerzas aparezcan como el campeón de los derechos nacionales de los pueblos que se sienten oprimidos bajo el estalinismo Yugoslavo. Es completamente falso argumentar que tanto en Serbia como en Croacia la población estaba siguiendo a los fascistas, los fascistas croatas de la Ushtasi, o sus equivalentes Chetniks serbios.
Lenin escribió hace mucho tiempo, y esto fue asumido por Trotsky, que el derecho a la autodeterminación para las nacionalidades oprimidas debía ser inscriro bajo las banderas del marxismo. Esto permitiría a los trabajadores y al movimiento socialista ganar a la mayoría de la nación. Al mismo tiempo esta demanda debería ser situada en un contexto socialista. Es por esto que nosotros llamamos a favor del derecho de autodeterminación pero generalmente acompañado esto, especialmente en antiguos estados multi étnicos, con la idea de una federación socialista (El CIT ahora ha alterado ligeramente esto a la idea más precisa de una "Confederación") Todo esto es ajeno a este grupito que opera con formulas abstractas, lo que ellos pueden repetir alegremente (erradamente) en estudios y pequeñas reuniones pero que se evaporarían rápidamente por completo una vez aplicado a un movimiento real implicando la lucha por derechos nacionales, democrático y étnicos.
Este asunto es obviamente el Talón de Aquiles de Woods y Grant. Woods habló en la escuela de verano internacional del CIT en 1988, en Bélgica, donde sostuvo que: "En 1917 la cuestión nacional había sido resuelta por los bolcheviques". Este es un ejemplo típico de la predilección de Woods por la hipérbole. La revolución rusa y el estado obrero democrático que surgió de ella alcanzó maravillosos logros en la esfera de la cuestión nacional. Pero no "resolvió" la cuestión nacional, lo que podría haber sido posible solo después de un largo periodo de desarrollo económico y cultural, y en relación con el triunfo de la revolución mundial El colapso del estalinismo y con él de la URSS provocó una explosión sin precedentes de asuntos nacionales y étnicas, incluyendo la creación de numerosas otras naciones que se habían sentido encarceladas en la prisión dentro de la "federación" estalinista, que fue lo que era la URSS bajo el estalinismo.
El epílogo de Sewell carece completamente de valor para cualquiera que reclame ser un Trotskista. En los años 30 Trotsky subrayaba que los bolcheviques tuvieron sus desputas pero que nunca se condujeron del modo venenoso que algunas organizaciones trotskistas cn las cuales se había visto forzado a trabajar entonces. Esto fue producto del aislamiento de esas fuerzas y de la presión del estalinismo en el mismo movimiento trotskista. Pero esas disputas en los años 30 eran pequeñas riñas comparado con los asesinatos de imagen altamente personalizados, que se han transformado en la marca de muchos pequeños grupos en Gran Bretaña e internacionalmente en los últimos 50 años. Esto es producto de la presión del estalinismo, el epílogo de Sewell es una expresión particularmente odiosa de este género. Se hacen afirmaciones sin hechos. Se imputan declaraciones a individuos sin que sea dada ninguna fuente. Cualquier chisme en los corredores del movimiento pasa a ser explicación aceptada de lo que tuvo lugar. Por ejemplo en relación a la elección parcial de Walton, él cita Dave Nellist diciendo que la decisión de presentarse bajo la bandera de "Real Labour" era "como pavos votando por Navidad". En ningún mitin que ningún miembro de Militant pueda recordar Dave Nellist hizo una declaración de esta clase. Dave Nellist señala que "esta afirmación de Sewell de lo que dije no es cierta".
Dave Nellist es ampliamente respetado como un portavoz de la clase trabajadora y es aceptado como alguien de gran integridad. El no mentiría y estaría dispuesto a admitir que hizo declaraciones sin pensarlo que posteriormente no sostuvo. Este no es uno de esos casos. Rob Sewell ha actuado como la prensa alcantarilla británica, al estilo de The Sun; háganlo corto, háganlo irritante y exagérenlo.
Incluso hay un intento de sostener que Pat Wall los apoyó a ellos póstumamente. Él fue un tremendo luchador trotskista durante décadas, un parlamentario marxista, un amigo personal mio y de otros en la mayoría de 1991. Nadie puede "probar" que si Pat Wall estuviera vivo apoyaría al grupito de Grant o a nosotros. Aunque es significativo que su hijo, Simon es un firme miembro del CIT y de nuestro partido en Escocia. Más aún Paulina, la viuda de Pat, estaba absolutamente horrorizada cuando supo que este grupito reclamaba a Pat como uno de los "suyos". Ella dejo claro a Keith Dickinson que ya no era miembro del Partido Laborista, no apoyaba al grupito de Grant Woods, era suscriptora al periódico The Socialist del Socialist Party y en general estaba de acuerdo con nuestra posición respecto al Partido Laborista y a construir una alternativa.
Hay numerosos errores de hechos e interpretaciones en esta supuesta "historia", que otros corregirán. El obituario, escrito una vez más para el CIT, no es diferente de lo que esta tendencia a hecho periódicamente, nosotros estaríamos "colapsando", estamos de rodillas, ¡porque nos hemos mudado de un gran local central en Hackney! La realidad es que, como todos los grupos trotskistas en el planeta, fuera de esas organizaciones que existen en una burbuja de fabricación propia, las dificultades objetivas nos debilitaron en número, pero no hasta el punto que ellos imaginan. Por razones de espacio es imposible listar aquí los éxitos del CIT que tiene presencia en 35 países y en todos los continentes. Pero el CIT ha crecido sustancialmente en un número de áreas claves, tales como Nigeria con 600 miembros, en Sudáfrica, Australia, Grecia etc. En Gran Bretaña el Partido Socialista tiene 1500 miembros, nosotros publicamos un periódico semanal de 12 páginas, una revista teórica mensual, y producimos libros y panfletos en nuestra propia imprenta. Un balance de la "influencia" del grupo Grant y de la nuestra muestra que ellos están totalmente ausentes del movimiento sindical, de las manifestaciones de masas en número significativo, de las luchas contra los fascistas y racistas, de las batallas a nivel local en las municipalidades, y así sigue.
¿Porqué hemos dedicado este espacio a ellos ahora? Como dijimos al comienzo es por su intento de pervertir la historia a la manera de los estalinistas. Son aspirantes políticos "ladrones de tumbas". Tratan de reclamar crédito por los éxitos de Militant en los cuales no fueron principales responsables. Por ejemplo Sewell se presenta a si mismo como responsable principal de la construcción de la organización en Galés del Sur. Él jugó una parte pero la parte del León, en la construcción de nuestra influencia en los últimos 0 años, el periodo más exitoso de nuestra organización de Galés del Sur, fue obra de miembros por largo tiempo del Comité Nacional como Alec Thraves y Dave Raid, junto a un equipo profesional de permanentes y militantes de base experimentados de Galés.
Un solo hecho es suficiente para responder las falsas pretensiones de Sewell. El mitin trotskista más grande que nunca se haya organizado en Galés del Sur no lo fue por el RCP en Neath sino por Militant en 1986 en el distrito de Kinnock en Islwyn. 500 trabajadores y jóvenes vinieron a ese mitin a escuchar a Dereck Hatton y yo expliqué el caso de Militant en oposición a la caza de brujas en esa época. Ese mitin fue organizado en primer lugar por el Comité Regional de Gales (Sewell estaba basado en Londres en esa época) La batalla masiva contra el Poll Tax también fue organizada en Gales del Sur por los camaradas mencionados.
Las tareas del movimiento de masas eran cada vez más fastidiosas para esta tendencia crecientemente conservadora que se refugia en las pequeñas salas de reuniones y el estudio. Nuestra dirección de la lucha contra el Poll Tax fue un enorme plus para el marxismo en Gran Bretaña. Junto a la batalla de Liverpool mostró como las ideas genuinas del marxismo y el trotskismo podían fundirse a un movimiento de masas que podría, como mínimo, obtener éxitos parciales en una localidad o en un arena de trabajo. En el proceso dejó criterios para luchas exitosas, e incluso hoy es un punto de referencia constante para grupos que van a la batalla; la privatización del ferrocarril fue descrita como "Poll Tax sobre ruedas", la privatización del control del tráfico aereo como "Poll Tax en el cielo", para nombrar solo dos ejemplos. Sin la lucha del Poll Tax nosotros no hubieramos ampliado nuestra posición en Escocia y Tommy Sheridan no hubiera sido elegido como parlamentario del Parlamento Escocés, como lo fue.
Sin embargo, nosotros no fuimos capaces de explotar el Poll Tax suficientemente en términos de aumento de la militancia por un número de razones. Esto fue sobre un único asunto y contra el trasfondo del retroceso general en el movimiento de trabajadores debido a las consecuencias de la huelga de los mineros, el auge económico que todavía estaba en desarrollo, y los efectos del colapso del estalinismo.
Pero la mayor barrera fue el hecho que nosotros seguíamos atados al Partido Laborista y no podíamos hacer campañas por miembros abiertamente bajo nuestra bandera. Si esto se hubiera planteado seriamente en 1987, hubiera sido la señal para una separación cuatro años antes de cuando tuvo lugar efectivamente debido a esta tendencia conservadora.
La imagen que da este grupo de su renacimiento y de nuestro "colapso" es una melodía en la oscuridad para mantener alto su espíritu. Cualquier papel que algunos de ellos jugaron en la construcción de un movimiento trotskista viable se agotó cuando rompieron con el CIT. Todas las tendencias serán sometidas a prueba en los tumultuosas acontecimientos que se aproximan inminentes y tenemos confianza que el CIT atraerá a sus banderas a los elementos más serios teóricamente y combativos capaces de reconstruir una poderosa fuerza trotskista y una influencia de masas que pueda cambiar el mundo.